“Los adolescentes y la
familia”
La
adolescencia es un periodo de desarrollo
biológico, psicológico, sexual y social; posterior a la niñez, comienza con la
pubertad que es la etapa de un proceso biológico en la que se dan cambios
físicos en los órganos sexuales y hormonales, que traen consigo incertidumbres
y dudas para esta etapa.
Cambios Físicos:
·
Crecimiento en el peso y talla.
·
Inicio de pubertad: incremento de producción
de hormonas sexuales.
·
Atracción sexual.
·
Pérdida del cuerpo infantil y lucha por la
aceptación de la apariencia física.
·
Maduración reproductiva
Cambios Psicológicos:
·
Se independizan de los padres.
·
Pérdida de los padres de la infancia.
·
Descubren su identidad.
·
Desarrollan y clarifican su sistema de
valores.
·
Fluctuaciones del cambio de ánimo.
·
Fortalecer la autoestima.
Muchos estudios plantean que la cuestión de las
emociones, la autonomía y la rebelión adolescente puede ser un fenómeno
cultural y no el resultado de las hormonas, la pubertad, el egocentrismo y la
búsqueda de la identidad. La adolescencia y los conflictos que esta conlleva,
puede surgir de manera temprana o tardía, con mayor o menor intensidad, según
las diferentes culturas.
La familia
en la etapa adolescente:
Están en una etapa complicada, en donde no
son chicos pero tampoco son adultos, por lo que a menudo están en una posición
donde quieren ser tratados como adultos pero no quieren tomar
la responsabilidad que ello trae consigo. Edad en que se
produce una especie de ruptura hacia sus padres, se enfrenta a intensos
cambios y por lo tanto también cambia su
propio funcionamiento. Para el
adolescente es un duelo el ir abandonando la seguridad de la
dependencia infantil, así como el quiebre de la imagen parental idealizada. Vive un conflicto interno entre la fuerte
dependencia que aún tiene de sus padres y el deseo y la necesidad de
independencia.
La decepción en los padres genera conflictos y problemas en la
relación, de este modo, la convivencia con un hijo o hija adolescente no suele
ser fácil. Los que hasta entonces eran niños y niñas complacientes se muestran
de pronto vehementes y rebeldes. Estas actitudes desconcierta a los padres,
quienes no saben cómo afrontar los conflictos permanentes con sus hijos/as, las
estrategias que anteriormente utilizaban con ellos ya no funcionan y es
necesario adaptarse al nuevo momento evolutivo e ir modificando las normas
rígidas por límites más flexibles, negociados y acordados. Esto genera en los
padres sentimientos de inseguridad y resulta complicado encontrar el equilibrio
entre mantener un control y una autoridad sobre el adolescente y, al mismo
tiempo, concederle cuotas de confianza y responsabilidad.
La amistad en la
etapa adolescente:
Es una etapa muy influenciada por el grupo de iguales, “Los amigos”
toman una gran importancia en la vida de los adolescentes. La opinión de sus
amigos, su aceptación, los juicios que les den, los consejos que reciban tienen
una enorme importancia. Son una parte muy importante en el desarrollo
psico-social de los adolescentes. Debe controlarse su relación y actividades
para detectar desviaciones peligrosas.
Comunicación con
la familia:
Es de vital importancia en esta etapa de la vida, el que padres e hijos
puedan comunicarse de manera afectiva,
caracterizado por un escuchar genuino, reconociendo el dolor o malestar
interno del otro y de manera efectiva que conduzca a soluciones. En la
adolescencia, la comunicación entre padres e hijos se hace más difícil, es
fundamental que los padres sean conscientes de los obstáculos que dificultan la
buena comunicación y que intenten superarlos, ya que el diálogo frecuente y la
comunicación en positivo son elementos fundamentales para la satisfacción
familiar y para el bienestar del adolescente.
Consejos para
mejorar el afecto y la comunicación:
·
Escucha lo que dice tu hijo/a, déjale terminar.
·
Ya no es un niño.
·
No critiques, no juzgues, no culpabilices.
·
Enséñale a comunicar sus sentimientos.
·
Controla tus impulsos.
·
No des lecciones.
·
Dale importancia a lo que te dice.
Razones de los
silencios de los Adolescentes con sus padres:
·
No me entienden.
·
Se enfadan.
·
Por vergüenza.
·
No me toman en serio.
·
No tengo confianza.
·
Por inseguridad.
·
Son indiscretos (entrometidos).
Sin una base de
conocimiento y comprensión acerca de las expectativas de los padres, el
adolescente probablemente se sienta confundido cuando el padre exprese su
desaprobación en cualquier hecho. Es el momento
en que los chicos comienzan a experimentar con conductas arriesgadas,
como drogas, alcohol, tabaco y sexo.
Los
adolescentes y los límites:
Los adolescentes
cuestionan cada vez más las normas y límites, los padres deberán moderar sus reacciones para no ser demasiado severos ni
demasiado blandos: ser amigos del adolescente no es la prioridad en esta etapa
pero tampoco deben imponerse a cualquier precio. Los conflictos con
el adolescente no deben evitarse pero que deben existir límites en la
confrontación del conflicto. Los padres, al empezar el proceso de la
rebeldía de sus hijos, tienen que examinar cómo pueden cambiar ellos
mismos sus actitudes para dar mejor ejemplo con su vida familiar y social.
Los límites ayudan en la construcción de la personalidad del adolescente, ya que conllevan el desarrollo
de aspectos como la voluntad, la tolerancia a la frustración, el aplazamiento
de las satisfacciones. A su vez, intenta poner obstáculos a los mismos, de esta
forma aparecen los conflictos inherentes y naturales en todo proceso evolutivo.
·
Rebeldía con causa justa: es
comprensible y muy digno que un adolescente se rebele contra las grandes y
graves injusticias que hay actualmente a su alrededor y que tome actitudes
serias para ayudar a solucionarlas, aunque sea con sus limitados medios, que no
suelen ser tan limitados.
·
Rebeldía sin causa: es la que
manifiestan algunos adolescentes contra sus propios padres, aunque ellos nunca
se sientan satisfechos y además sigan pidiendo más. Esa rebeldía sin causa no
debe ser tolerable ni por los padres ni por la sociedad, la sociedad no perdona
a los rebeldes sin causa justa.
Los adolescentes quieren hacer cosas sin el
continuo control de los padres, y el hecho de pasar menos tiempos juntos, hace
que esa distancia sea más notoria, habiendo así un deterioro de la
comunicación entre padres e hijos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario